En mi camino se materializó una olla de barro con agua. Un coco decorado flotaba dentro.
Un ser (orisha de santería) mentalmente se me presentó por su nombre, para luego darme una orden.
Sabía que se refería a la médium con una luz muy especial que recientemente había conocido y a quien pensaba invitar a "trabajar" conmigo en Teotihuacán, antes de que me confesara que ya tenía compromiso. Era iniciada (rayamiento - segundo bautizo).
Proseguí con mi ruta a la vez que reflexionaba en el reciente encuentro y, apenas unos pocos minutos después, recibí un muy breve y sincrónico mensaje en mi móvil. Justamente era ella que tajante me decía: ¡No me busques más!.
