Observé como la revista que estaba cerrada sobre la mesa se abrió y -hojeada por la mano de un ser sutil-, muy lentamente empezaron a pasar en secuencia una a una las páginas.
Aquellos suaves movimientos se detuvieron cuando apareció información sobre la proyección extracorporal y los viajes astrales.
Por medio de aquella experiencia con un energosoma (ser-consciencia en cuerpo de energía) es que fui puesto en contacto con la Academia Internacional de la Consciencia.
Un paso más en mi despertar hacia la consciencia no corpórea.
