Un cordón energético 





Aquella tarde un ser transparente, apenas una casi imperceptible silueta humanoide se me manifestó en la sala. De manera mental, la presencia me pidió permiso de acercarse y procedió a retirar un cordón energético de mi bajo vientre.
Dos gatos que me acompañaban, atentos y curiosos atestiguaban aquella escena.

Pocos días después mi expareja (con quien ya no tenía contacto) sintió la necesidad de comentarme que se había desmayado en la calle debido a un sangrado del aparato reproductor.
La escuché sin hacerle ningún comentario, era mi confirmación de aquel muy reciente evento. 

Tiempo atrás ella -su inconsciente igualmente- me había entregado revelaciones sobre un amarre del Perú (magia sexual).

Empezaba a comprender por qué durante una meditación, había escuchado claramente la voz de uno de mis guías incorpóreos, que enfáticamente me indicaba que debía separarme.
Una vez ocurrido ello, mi guía igualmente me reveló el futuro que le esperaba con quien fue designado como su nueva pareja.
Tan solo puedo desearle lo mejor en su nueva etapa de aprendizaje.